viernes, 29 de febrero de 2008

Los jueves de las soirée

Ayer estaba empezando a escribir un post sobre la comida en Francia, que quedará para otra ocasión, pero hubo cambio de planes. Resulta que el día de fiesta aquí es el jueves. Bueno, hay semanas que hacemos fiesta miécoles, jueves, viernes y sábado, jejeje, pero el día oficial, el día en el que la gente va al bar-discoteca del campus es el jueves. Y eso que la mayoría de la gente tiene clase al día siguiente, y la asistencia es obligatoria, con lo que al día siguiente te puedes encontrar a gente durmiendo en clase. Aparentemente, no pasa nada. La mayoría de los profesores no dice nada y sigue dando clase como si tal cosa. Luego hay alumnos que no van directamente a clase, con lo que sufren algún tipo de reprimenda, o que van de doblete, lo cual es bastante divertido. Lo de dormir en clase no es algo muy raro tampoco. También los hay que van con un libro o con una PSP y se ponen a ver una película, o que se dedican a hablar a voces. Hoy por ejemplo había un par de alumnos cantando en la última fila.

-profesor: Aparentemente hay alguien que está cantando aquí
-alumnos: Pues si…
-P.: Pues feliz canción entonces
-A.: ¡Gracias!

Y siguió la clase. Yo creo que algunos profesores están tan hastiados que pasan de todo ya, o que se vengarán en el examen.

Un día pregunté por qué se hacían las fiestas el jueves y no el sábado por ejemplo, y es porque la mayoría de los alumnos vuelve a casa de sus padres los fines de semana (a que les laven la ropa y cosas así), y no es plan de que vengan a buscarlos y estén de resaca.

Pero bueno, a lo que iba. Ayer me llamaron para hacer una pequeña soirée en casa de un amigo francés, Gi. Allí estaban también Rio, un alumno brasileño y su novia brasileña que vino unos días a verle. Así que me fui para allí, con mi sombrero y mi perilla de mosquetero y estuvimos fumando en cachimba (yo no fumo, pero por no hacer un feo… jeje) y tomando moscatel mientras veíamos fotos y recuerdos de México, porque la novia de Gi es de allí y va a verla de vez en cuando. Él insiste siempre en hablar en castellano, para mejorarlo, pero habla con el deje mexicano. Es bastante divertido escuchar cosas como ¿qué pasa güey? con acento francés. Durante la cena sacó una botella de Bordeaux, que no son muy caras aquí, y yo por el momento tenía bastante entre la cachimba, que me había dado un poco de dolor de cabeza y el moscatel, con lo que me gané un “Los españoles sois un poco maricas”, por no beber. Algunos más que otros, pensé yo. Falto poco para que lo dijese, pero luego tendría que dar explicaciones y no me apetecía. Después de la cena, los brasileños se marcharon para casa y Gi y yo fuimos a la mía, con una botella de tequila que se había traído de México. No tenía vasos de chupito, y el no quería usar un vaso grande, pero yo tenía dos recipientes de estos para huevos, dos hueveras de madera que me habían regalado decorados en un amigo invisible que hicimos en navidad. Así que tiramos de ellos para tomar unos golpes. Curiosamente acabaron resquebrajados al final. Parece que el tequila no les sentó demasiado bien. Él se quería hacer un poco el chulo, pero yo tengo bastante resistencia con el alcohol, y al tercer golpe ya me estaba pidiendo algo para comer, para que no le sentara mal. Y entre golpe y golpe, me pregunta:

- ¿Ya te has echado novia aquí?
- (esto…) No
- ¿Qué tienes novia en España?
- Tampoco
- ¿Y de bagaje como andas?
-Pues mira, tuve una primera novia que…

[Cuando era joven -más joven de lo que soy ahora, que sigo siendo joven- tuve una novia que me duró unos meses. Aquella chica me caía muy bien y era guapa, y como se supone que era lo normal, pues me lié con ella. Yo de aquella tenía también mis fantasías mentales con un par de chicos, pero estaba un poco confundido y se estaba cómodo. Pero aquello se acabó. Y mientras le contaba una milonga estaba pensando si decirle que en todo caso me habría echado novio, pero tenía mis dudas]

-… y luego también tuve…

[Después de aquella chica vinieron otras, chicas de una noche que no llegaban más allá del morreo y manoseo un poco y alguna otra que dio para algo más, pero era más por inercia, o porque a X le gustaba tal chica y había que hacer algo con la amiga para quitarla de en medio. Tuve una última relación algo más seria, pero fue porque me deje convencer, que yo de aquella era un poco maleable, pero yo tenía claro que no me llevaría a ningún sitio. Y además, no me ponía a tono ella. Luego ese “ella” no me ponía paso a ser “casi ninguna”. Y ahora no sé. No voy a decir categóricamente que ninguna me pone, porque nunca se sabe lo que puede pasar, pero prácticamente ninguna. Y mientras tanto estaba acabando de contarle un poco mi vida amorosa hasta ese punto, sin decirle los detalles de que no me ponían ni nada de eso, y pensé que total se lo podía decir, que podría pasar, y además me había preguntado él, pero alguien apareció por la puerta antes de que yo dijera nada]

- …y luego…
- [toc, toc] Bueno que, ¿nos vamos de fiesta?

Y después de bajarnos casi la botella entera de tequila nos fuimos al bar discoteca. Gi se fue a la una, pero yo me quedé hasta el cierre, tomando cervezas y hablando y bailando con la gente. Es un ambiente un poco familiar, porque somos todos gente de la residencia y más o menos nos conocemos todos. A mí, todo el mundo me conoce, pero claro, soy el único chico español que hay, y ya me tienen fichado. Y así pasó el resto de la noche, entre cerveza y cerveza. De paso conocí al alumno checo, que llegó hace poco y resulta que vive a cuatro puertas de la mía.

Y esta mañana me levanté con la bien merecida resaca de rigor. Por suerte hoy solo tenía una sesión de clases y era a las 11, así que me dio tiempo a ducharme convenientemente y tomarme una taza de café en condiciones.

1 comentario:

Unknown dijo...

estos erasmus como desfasais.. ¬¬ siempre he dicho que los erasmus estabais de fiesta constante, y lo de estudiar era secundario. Golfos!!!