lunes, 18 de febrero de 2008

Family day

Si hace unos días decía que me daba algo de pena volver a Francia, hoy puedo decir que tengo unas ganas locas de marcharme. Y es que me ha tocado hoy comida familiar, y me han recordado mis padres una de las razones por las que me he ido y que si me apuran hasta Francia me queda demasiado cerca. Y no es porque discuta yo con ellos. Es una combinación de factores que actúan como sinergia. Así que al final, una vez más, drama familiar. Ya estoy acostumbrado a que haya este tipo de pantomimas en mi pseudofamilia, pero estoy harto de discusiones absurdas, que solo sirven para hacerse daño unos a otros y que a mi de una forma u otra siempre me pillan en medio. Y es que mi familia daría para escribir un libro, pero de esos de Stephen King. Si es que ya lo veía venir, siempre pasa lo mismo. En fín, estoy ya hasta los cojones. Menos mal que el miércoles a primera hora estaré cogiendo el avión ya.

A modo de aclaración, yo no vivo con mis padres, y cuando estoy en mi ciudad voy a casa de mis abuelos, que viven en la misma ciudad. De hecho es el primer día que veo a mis padres desde que vine. Pero sobraba un día de visita…

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