jueves, 7 de febrero de 2008

Enredando

La selección española de fútbol no es una de mis grandes pasiones. El fútbol en sí me gusta bastante, tanto jugar como verlo si el partido es bueno o tiene algún interés, véase eurocopa/mundial. Pero bueno, anoche era el España-Francia, y se daban una serie de circunstancias que sugerían la posibilidad de ir a verlo.

Para entrar un poco en situación, actualmente vivo en una residencia de alumnos de una universidad francesa, donde se supone que estoy haciendo mi último año de carrera. Un Erasmus, en pocas palabras. Residencia que se encuentra en una ciudad alejada de la mano de dios, con unas conexiones con el resto del país que dejan mucho que desear, y eso cuando las hay. No tengo televisión ni nada, más que un ordenador -que por otra parte no es poco-, aunque la conexión muchas veces deja mucho que desear. Pero tiene una cosa muy positiva, que es un edificio para los alumnos que hace las veces de centro de reunión, de bar o de discoteca -con la cerveza a 1€-.

Así que me dije, vamos a ver, en el edificio de alumnos echan el partido y es un España-Francia en Francia, puede ser interesante. Al fin y al cabo, ¿qué otras opciones tenía para esa noche? ¿Estudiar? ¿Escuchar la radio? ¿Leer un libro o ver una peli? Así que cogí a una de las chicas españolas que están por aquí también (española #1), de esas que un día que estaba borracho intentó sonsacarme si había alguna francesita que me gustaba y se llevó una sorpresa, y cogimos una bandera de España, a ver si nos pegaban o algo, y nos fuimos a ver el partido. Al fin y al cabo, quizá estuviese por allí alguno de los que le tengo echado el ojo.

Llegamos allí, y no había nadie. Eramos los primeros. Tras un momento de qué-hacemos-nos-vamos aparecieron los primeros franceses, hasta juntarnos allí unas quince personas -ninguna interesante-, para ver el partido en una pantalla tamaño cine. Un partido aburridísimo por otra parte, sin interés y que ganó España de milagro.

Así que un poco decepcionado, -por la mierda de partido que nos tragamos, el hecho de encontrar franceses a los que apenas conocía y con los que no cabía la posibilidad de entablar una conversación más allá de "vaya partido más aburrido" y "joder, que frío hace", y por el resfriado que llevo arrastrando desde hace unos días,- me metí en mi habitación.

Pero bueno, la noche no acabó ahí.

Hace algunos meses conseguí, después de pasar la noche en la edificio-de-alumnos/discoteca hasta el cierre, meter en mi casa a un chico al que tenía ya fichado. Con él entraron otro chico y una chica española (española #2) -que estuvo intentando ligar conmigo hasta que le dije que de eso nada-, para seguir la fiesta en mi casa, tomando cervezas y tal. A lo tonto a lo tonto también conseguí que viniera a mi casa al día siguiente, a la que vino también española #2 y ahí conseguí su dirección de messenger. El problema es que el chico (francés interesante) es bastante enigmático, y todavía no he podido dilucidar que es lo que le va. Algunos días estuve buscando un momento adecuado para dejar caer que yo era gay en algún comentario así en plan "yo no le doy importancia y es lo más natural del mundo", pero no lo he encontrado.

Y por la noche me ha dicho que hoy jueves acababa los exámenes y que por la noche la van a montar gorda, porque su curso tiene un mes de prácticas en empresa ahora, y se van todos hasta mediados de marzo. El problema es que yo a primera hora del viernes tengo examen, y no me convence mucho la idea de ir de doblete… Así que ando yo un poco dubitativo. A ver la noche como se presenta.

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