En este post os voy a hablar un poco de la próxima misión de la NASA, cuyo objetivo es buscar planetas similares a la tierra, y sobre el personaje histórico que le da nombre a dicha misión (Si, soy así de freaky).
En 1995, un grupo de científicos suizos descubrió el primer planeta que orbitaba en torno a una estrella distinta que el sol. Desde entonces han pasado catorce años y el número de planetas ha ascendido a la nada despreciable cifra de 342 a día de hoy [Para quien tenga curiosidad, una especie de mapa 3D con la posición y algunos datos se puede ver aquí]. La mayoría de estos planetas son gigantes gaseosos, al estilo de Júpiter, que son más fáciles de detectar por los diferentes métodos que se utilizan. Unos pocos son más parecidos a la Tierra, y alguno de ellos está en una posición con respecto a su estrella en la que quizá las condiciones de temperatura sean adecuadas para albergar vida. El mayor interés de esta búsqueda es el de encontrar planetas parecidos a la Tierra, habitables, a los que el día de mañana (o pasado mañana más bien) se podrían enviar misiones o incluso ser colonizados por nuestros descendientes; o en los que quizá haya vida, puede que incluso inteligente, lo que tendría profundas implicaciones sociales, religiosas y biológicas.
El próximo viernes, si todo sale bien, partirá hacia el espacio desde el Cabo Cañaveral la misión Kepler, que está diseñada especialmente para encontrar planetas como la Tierra. El método de búsqueda sigue el mismo principio que el de los eclipses de sol. En un eclipse, la Luna se coloca entre el Sol y la Tierra, tapando a nuestra estrella e impidiendo que su luz llegue a nosotros. La misión Kepler seguirá el mismo principio, solo que en este caso lo hará con planetas orbitando a otras estrellas. Claro, que hay diferencias. La Luna, en un eclipse total, llega a tapar todo el disco solar. Un planeta, como por ejemplo cuando hay un tránsito de Venus, sería como una mancha que se desplaza durante unas horas por delante del Sol.

En este caso, no nos enteramos (salvo por las noticias en la prensa o en la televisión), ya que la diferencia de brillo es inapreciable para nosotros, pero es perfectamente medible con los instrumentos adecuados. Esta misión seguirá el mismo principio. Cuando el planeta pase por delante de una estrella, habrá una pequeñísima disminución del brillo, que los instrumentos del Kepler serán capaces de medir.

Claro que, tienen que darse una serie de coincidencias, como que la órbita del planeta respecto a la estrella esté alineada con la Tierra y que los instrumentos se fijen en esa estrella en el instante adecuado, justo en el momento de un tránsito. Pese a esto, el número de candidatos que se espera detectar es de unos cuantos cientos.
El nombre de la misión proviene de Johannes Kepler, que fue el primero que explicó correctamente el movimiento de los planetas a principios del siglo XVII. Hasta entonces se pensaba que estos seguían órbitas circulares en torno al sol, pero había algunos problemas, sobre todo con Marte, ya que las predicciones que daban estas órbitas no concordaban demasiado bien con la realidad. Usando los datos más precisos de la época, acumulados por Tycho Brahe, Kepler estudió otras posibilidades para explicar las anomalías en la órbita del planeta y comprobó que los datos encajaban perfectamente con una elipse.
De su trabajo, extrajo tres leyes:
- La primera, la más sencilla, es que los planetas orbitan en torno al sol siguiendo una elipse con el sol en uno de los focos.

- La segunda, que si uno traza una línea desde el sol al planeta, el area que recorre esa línea es la misma para un mismo intervalo de tiempo. ¿Qué quiere decir esto? En su movimiento elíptico, va a haber un periodo de tiempo en el que el planeta esté más cerca del sol que la distancia media y otro en el que va a estar más lejos (si estuviese todo el rato a la misma distancia, describiría un círculo). Cuando está más cerca, el planeta va "más rápido", y cuando está más lejos va "más lento". Y lo que pasa es que en un intervalo de tiempo, pongamos un mes, por ejemplo, el área que comprende en su movimiento el planeta, que vendría a ser como un quesito del trivial, es la misma sin importar que el planeta esté más cerca o más lejos del sol. Cuando está más cerca el quesito será más corto y rechoncho y cuando está más lejos será más delgadito pero más largo, resultando que el área del quesito, o sea, la superficie del quesito, es la misma en los dos casos.

- Y la tercera dice que hay una relación matemática, que establece que el tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor del sol (un año para la tierra) al cuadrado partido de la distancia media entre el sol y el planeta elevado al cubo es igual a una constante, que es la misma para todos los planetas que orbitan en torno al sol. Vamos, que sabiendo que la tierra da una vuelta en un año y está a unos 150,000,000 km del sol, conociendo cuánto dura el "año" de otro planeta se puede saber su distancia media al sol.


9 comentarios:
joer me ha parecido buenisimo el post eh? yo hace tiempo era bastante aficionado a la astronomia y llegue a comprarme un telescopio, aunq eso de vivir en madrid no es un buen factor precisamente... el caso esq a veces me gustaria ver mas cosas asi en los blogs que leo habitualmente, y sinceramente tratandose de un blog gay, creo q el q escribas esto y no hables de con quiente acostaste ayer, es doble merito...
mucho animo tarn!! ;)
me ha encantado!!!
yo había oido algo de que podría haber más planetas como la tierra y tú me explicas de forma clara todo..
lo de las áreas de Kepler me han dejado flipado..y dices que esto es de hace varios siglos??
Si hay otra Tierra, que me indiquen el camino para ir.
yo cuando era pequeño la verdad q siempre pensé q sería astronauta, era mi sueño
miraba al cielo y lo veía lleno de estrellas, y pensaba q ahí estarían todos esos planetas q había visto en libros y tal...
ahora la verdad, me parece bien este tipo de misiones, pero joe, un dineral con la q tenemos en el mundo, queremos descubrir vidas en otra parte cuando aquí se nos escapan...
es un dilema, y se q una cosa no arregla la otra, pero bueno, contradicciones de este mundo supongo
saludos!
¿Sabías que Kepler, como todos los científicos de su época, escribió sus tratados sobre el movimiento de los planetas en Latín? en 3º de carrera cogí una asignatura optativa, Latín científico, traducimos a Kepler, Newton, Galileo, Gauss... uff, un motón, y el profesor era genial, era físico, pero sabía más latín que algunos de mis profesores habituales, y explicaba todas las teorías de forma que era imposible no apasionarse con lo que contaba, aunque bueno, conmigo lo tenía fácil porque me ha atrído la astronomía desde casi que tengo memoria. Ese profesor me evoca siempre lo que me gutaría llegar a ser algún día: una persona versada por igual en conocimeintos que abarquen el más amplio espectro del saber, desde las ciencias humnas hasta las técnicas, no creo que lo consiga.
Por cierto, Kepler es jodidísimo de traducir, el suyo es un latín muy cíentífico y enrevesado, aunque supongo que lo que dice debe de ser aún más difícil de entender.
Yes
Yo también me compré en su momento un telescopio, pero no le he dado todo el uso que me hubiera gustado. Además, vivir en una luminosa ciudad, como tú dices, no ayuda mucho. Algún vecino puede pensar que le estás espiando^^.
Crispín
Me alegro de que te haya gustado el post :D. Ahora que lo pienso creo que no he respondido exactamente a tu pregunta, pero bueno, si quieres ya lo hablamos^^.
Stultifer
Desgraciadamente todavía nos falta mucho para eso...
Isra
Estas misiones se planean con muchos años de antelación, no son algo que surja ahora en un clima de crisis. De todas formas no estoy en absoluto de acuerdo con lo que dices, lo de buscar vidas en otro planeta cuando aquí se nos escapan. No es el dinero que se dedica a hacer ciencia (que es muy poco) el que hay que desviar para otros fines. Me has dado la idea para un próximo post. Hay montones de aplicaciones subyacentes en estas misiones.
Bruto
Sabía que escribían en latín, pero nunca tuve la oportunidad de estudiar esa lengua por el plan de estudios que me tocó. Y no fue por falta de ganas! Yo cuando era más pequeñito quería saber de todo también, como tu dices, estar versado en todas las disciplinas del conocimiento, pero que ingenuo fui... Se puede raspar un poco la superficie de cada área, pero sumergirse a fondo en una requiere casi (o sin casi) una dedicación completa. Qué suerte, cuando tenemos un profesor que es un apasionado en su área y sabe transmitir esa pasión a los alumnos... Me hubiera metido en física si no hubiera sido por el profesor que tuve a lo largo del instituto, que era soporífero y hacía que las clases fuesen completamente vacías.
Muy interesante el post.
En cuanto a tu valoración final, estoy de acuerdo con eso de que "yo soy de letras/ciencias" ha hecho mucho daño.
No hay que olvidar que antaño el humanista abarcaba todo el saber, desde matematicas hasta literatura.
Con el paso del tiempo, esa especilizacion que ha ocurrido se debe a la cantidad inmensa de conocimiento con la que contamos hoy dia en cada area.
Es practicamente imposible saber sobre todo, y esta división ha llevado a lo que era lógico, cada uno defiende más lo suyo propio, ocasionando esta guerra entre materias.
En fin... así va este mundo, si encontramos otros con vida inteligente esperemos que puedan enseñarnos algo...
Hoy jueves te he puesto los cuernos.
Bueno, es que yo soy de letras... a que no... que no hay que decir esto... ains.
A parte, ahora que pienso... yo soy de ciencias... bueno, bueno.
La astronomía la verdad, nunca me ha llamado la atención. Porque ET y La guerra de las galaxias no cuenta ¿verdad?
Pero mira, todas estas cosas, no sirven para nada, quizás, pero no está de más conocerlas. Sí... eso que llamamos cultura general. Que es una cultura que algunos usas para despreciar a los demás, y otros simplemente desprecian esa cultura que luego no le va a servir en su trabajo.
No, no... la ortografía tampoco sirve para un trabajo...
¿Te vas a dedicar a enseñar? No sé si apuntarme a tus clases...
besos.
muchos.
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