Mis amigos ya lo saben. Todos. Faltan solamente algunos actores secundarios de lo que es mi vida. Quizá debería decir que me siento liberado, bien, sin cadenas o algo por el estilo. Pero no es así.
Antes de marchar a Francia, lo sabían ya unos cuántos. Uno me dijo que había estado traumatizado durante dos días, pero después, estos días, tomando una cerveza, me dijo que se alegraba de que se lo hubiera contado, e incluso que estaba enfadado por no habérselo dicho antes. Fue una situación un tanto curiosa. Habíamos quedado para ir a la cervecería y la conversación sonaba de lo más tópica. Estaba claro que él quería sacar el tema, con cierto nerviosismo, y yo no tenía ningún problema en tratarlo; me parecía un tema tan normal como cualquier otro. Y así fue. Una de nuestras reuniones que otrora teníamos más a menudo, antes de que se fuese de la ciudad. Hablamos de religión, de ciencia, del nacionalismo.... Siempre que nos juntamos surgen temas de lo más variopinto, y son conversaciones francas y sinceras que no he tenido con nadie más.
En Francia se lo dije a Fa (de francés interesante y compañía ya hablaré más adelante), con la sorpresa añadida de que él resultó ser bisexual, llegando a tirarme los trastos, como he contado en el post anterior. Todo fue muy natural y no hubo ningún problema. Cuando volvió de los Alpes volvió a surgir el tema y hablamos sin tapujos. Conversación sincera. Se agradece. Más tarde le tiraría los trastos también a Lo.
Y ayer, ya fue el pleno. Salimos. Bebimos. Lo pasamos bien. Si habéis seguido el blog más o menos, sabréis que tengo dos amigos a los que tengo en gran estima. Mis mejores amigos, hablando en plata. Uno es el de las conversaciones de más arriba. Al otro, si recordáis, le había dicho que no me gustaban las mujeres, que no me ponían, etc., pero que parecía que no se enteraba muy bien. Pues si se había enterado. Uno de mis amigos (otro) se encargó de decírselo directamente sin avisarme, contándole además algunos detalles que no tenía por qué saber. Estoy muy decepcionado con él. Otro de mis amigos que estaba allí, se enteró de rebote. También se enteró el primo de otro amigo que estaba allí. Y la gente que conocí en los bares (nos juntamos dos grupos que teníamos algunos amigos en común). Y todo el bar, de hecho. Así, de repente, me encontré delante de todo el mundo. Ya no quedaba nadie sin saberlo. Y no me sentí liberado, aliviado. Ni contento. Me vi allí, como desnudo, vulnerable, indefenso de repente. Y me puse a llorar desconsoladamente. Yo que, irónicamente siempre fui el "fuerte" emocionalmente en el grupo, acostumbrado a escuchar los desavenires de los demás. Quizá el alcohol agudizó la situación. Quizá era la tensión contenida durante mucho tiempo. No lo sé. Algunos hombros surgieron para apoyarme. Un amigo estuvo a mi lado. Su primo también (anda que...). Otro después de salir del bar (aunque no entendí muy bien por qué tardó tanto, ya que me hacía mucha falta su apoyo). Otros, simplemente no hicieron nada. Ahora mismo no me siento nada bien. La resaca de esta mañana no me ha ayudado mucho, la verdad. Ahora, un velo de incertidumbre revolotea por encima de mi cabeza.
¿Ya está?
Antes de marchar a Francia, lo sabían ya unos cuántos. Uno me dijo que había estado traumatizado durante dos días, pero después, estos días, tomando una cerveza, me dijo que se alegraba de que se lo hubiera contado, e incluso que estaba enfadado por no habérselo dicho antes. Fue una situación un tanto curiosa. Habíamos quedado para ir a la cervecería y la conversación sonaba de lo más tópica. Estaba claro que él quería sacar el tema, con cierto nerviosismo, y yo no tenía ningún problema en tratarlo; me parecía un tema tan normal como cualquier otro. Y así fue. Una de nuestras reuniones que otrora teníamos más a menudo, antes de que se fuese de la ciudad. Hablamos de religión, de ciencia, del nacionalismo.... Siempre que nos juntamos surgen temas de lo más variopinto, y son conversaciones francas y sinceras que no he tenido con nadie más.
En Francia se lo dije a Fa (de francés interesante y compañía ya hablaré más adelante), con la sorpresa añadida de que él resultó ser bisexual, llegando a tirarme los trastos, como he contado en el post anterior. Todo fue muy natural y no hubo ningún problema. Cuando volvió de los Alpes volvió a surgir el tema y hablamos sin tapujos. Conversación sincera. Se agradece. Más tarde le tiraría los trastos también a Lo.
Y ayer, ya fue el pleno. Salimos. Bebimos. Lo pasamos bien. Si habéis seguido el blog más o menos, sabréis que tengo dos amigos a los que tengo en gran estima. Mis mejores amigos, hablando en plata. Uno es el de las conversaciones de más arriba. Al otro, si recordáis, le había dicho que no me gustaban las mujeres, que no me ponían, etc., pero que parecía que no se enteraba muy bien. Pues si se había enterado. Uno de mis amigos (otro) se encargó de decírselo directamente sin avisarme, contándole además algunos detalles que no tenía por qué saber. Estoy muy decepcionado con él. Otro de mis amigos que estaba allí, se enteró de rebote. También se enteró el primo de otro amigo que estaba allí. Y la gente que conocí en los bares (nos juntamos dos grupos que teníamos algunos amigos en común). Y todo el bar, de hecho. Así, de repente, me encontré delante de todo el mundo. Ya no quedaba nadie sin saberlo. Y no me sentí liberado, aliviado. Ni contento. Me vi allí, como desnudo, vulnerable, indefenso de repente. Y me puse a llorar desconsoladamente. Yo que, irónicamente siempre fui el "fuerte" emocionalmente en el grupo, acostumbrado a escuchar los desavenires de los demás. Quizá el alcohol agudizó la situación. Quizá era la tensión contenida durante mucho tiempo. No lo sé. Algunos hombros surgieron para apoyarme. Un amigo estuvo a mi lado. Su primo también (anda que...). Otro después de salir del bar (aunque no entendí muy bien por qué tardó tanto, ya que me hacía mucha falta su apoyo). Otros, simplemente no hicieron nada. Ahora mismo no me siento nada bien. La resaca de esta mañana no me ha ayudado mucho, la verdad. Ahora, un velo de incertidumbre revolotea por encima de mi cabeza.
¿Ya está?


11 comentarios:
Por desgracia son inevitables los cotilleos y los comentarios de todo tipo.Es el momento de darte cuenta y quién es realmente tu amigo,ánimo!
Sí, es un momento digamos... duro, la gente tiene reacciones muy distintas, y a veces no te las esperas.
Animo ;)
Un consejo, Satie para salir de estados melancolicos no es my bueno.
Todo pasa, ya verás.
Quizá hoy no te sientas aliviado, yo no me lo sentí cuando se lo conte a mis "amigos", todo a su tiempo.
Un abrazo ;)
Como te he dicho antes por el msn has hecho lo mejor que podías hacer. Ahora habrá gente que te falle, pero también muchos permanecerán a tu lado. Disfruta de estos últimos, vale?
Muchos besos.
Y mañana te levantarás, te mirarás al espejo y podrás decir: Menos mal que me he quitado de encima la lacra de una falsa amistad. Menos mal que me he quitado de encima los miedos al qué dirán. Menos mal que me he quitado de encima la hipocresiá de una sociedad absurda.
Apúntame en tu lista de amigos.
Felicidades.
lo primero ánima y tranquilizarte pues seguro que lo que cuentas fue fruto de una extraña mezcla de incertidumbre y alcohol... que qué sucederá mañana nadie lo sabemos pero tú te sentirás pronto aliviado y no tendrás que volver a recordar momentos como los de tu noche... que todo irá bien, decir que eres gay no resuelve nuestra vida personal pero ayuda... bss
Brilli
Si, está claro, cotilleos los va a haber siempre.
Rem
Bueno, Satie tiene alguna pieza alegre^^
Reikjavik
Es triste que a estas alturas haya gente que falle. Desde luego todavía falta mucho por recorrer.
Stultifer
Más que miedo al qué dirán, miedo a cómo se portarán. Es cierto que decimos que una amistad que no se lo tome bien no merece la pena y es verdad, pero amistades que llevan ahí tantos años, con las que se ha compartido tantas cosas juntos... Espero no tener que llevarme ninguna desilusión gorda.
mytemptation
De hecho hoy ya me siento más aliviado^^
Muchas gracias por comentar a todos. Hoy ya me encuentro mucho más animado, y en un par de días ya volveré a estar al 100%.
aunque la gente diga que es muy fácil, no lo es..
y nos gusta tener las cosas controladas, digan lo que digan, ya que hay miradas más difíciles de sostener que otras..
me da rabia no haber podido estar allí a tu lado en esos momentos para ayudarte a sacar fuerzas de la flaqueza, ya que tu eres fuerte!
el alivio es el de tener que dejar de disimular delante de tus amigos, el resto de alivios es más relativo.
me alegro leer en algún comentario que ya estás mejor.
besos
Ahora te toca mirar de frente y que les den pomada a todos los que cotilleen y vayan de falsos. Yo he tenido situaciones así, y me la suda lo que piensen los demás... Si estuviera ahí cerca te daba mi hombro para lo que sea... estas situaciones no molan un pescao... ánimo!!! :D
Ahora viene el darse cuenta de que lo importante no era que los demás te aceptaran, sino sobre todo aceptarte tú.
Cuando lo logres festéjalo.
Crispín
La verdad es que estoy cansado de la gente que dice que es muy fácil, que así me sentiré mejor, que está de moda, etc. Vale, hay gente que tiene suerte y parece que vive en una burbuja de aceptación, o que lo dijo en una situación tal que le permitió hacer una "criba" desde el principio. Pero no es lo normal en mi opinión.
Adrien Evans
Espero no tener que darle pomada a muchos!! La verdad es que me llevaría una decepción, aunque ya tengo algunos amagos. A ver lo que dice el tiempo.
Sísifo
Ahora me pregunto: ¿realmente merece la pena preocuparme de lo que piensen los demás?¿Pensaron ellos en mí? De momento la respuesta es no. Dándole vueltas al tema, me pregunto también si habría algún sentimiento de culpabilidad subyacente en ese momento de debilidad, lo que me hace creer, como tú dices que es muy posible que haya algún problema de aceptación por mi parte. Espero poder subsanarlo pronto y sentir algo más de paz en mi interior.
¡Gracias por comentar a todos!
Hmmm...ni está,ni deja de estar.Es una parte más de tu personalidad que lleva mucho tiempo oculta a los demás,y de repente estaba allí,a plena luz.
Hay días que ni te acordarás,pero habrá circunstancias,momentos,en los que te sientas igual de desnudo.
Es un precio que,todavía hoy,tenemos que seguir pagando.
Pero vale la pena,te lo aseguro.Y me alegro mucho por ti.
Ánimo,muchos besos =)
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