jueves, 24 de septiembre de 2009

Este año los reyes magos me van a traer carbón...

En el capítulo anterior...
[...]porque me han puesto ordenador en el despacho (si, tengo despacho, aunque sea compartido) y tengo conexión a internet.

Nota aclaratoria: Creo que no he sido suficientemente descriptivo al usar la palabra despacho. Cuando digo que tengo despacho, me refiero a una despensa habitación de unos 20 m^2 en el que hay 5 mesas y 5 personas.

*

-¡Qué fuerte tía! Es que se me va la pinza...

-¡Vaya, no me digas! Cómo si no lo supiera. ¡Qué nos conocemos ya desde hace unos añitos!

-Pero no sé, me da la sensación de que se me va más que antes. Estoy en un clima pseudo-eufórico.

-Naaaaah, a ti lo que te pasa es que estás como una cabra. Pero bueno, como siempre.



-Pues si, tía, que llevo ya dos semanas trabajando -gratis- allí y ya me han puesto ordenador y todo.

-¿Y qué es lo que se supone que haces por allí?

-A grandes rasgos se trata de preparar muestras de diferentes tipos de carbones y meterlos en una especie de horno durante unas horas, estudiar la pérdida de masa y hacer un informe luego.

-¿Ya? ¿Eso es todo? ¿Y durante las horas que está la máquina funcionando tú qué haces? ¿Tocarte las narices?

-Bueeeeno, alguna vez me ha tocado esperar mirando al techo. Al principio tenía unos archivos que me había dado mi jefa, pero ya los he leído por arriba y por abajo. Luego me llevé un libro para pasar el rato, pero mi jefa no me deja. Ahora básicamente hemos decidido que en el tiempo que tenga libre me dedique a meter las narices en los demás laboratorios y aprender algo por ahí.

-Vamos, mezcla de husmeador y recadero.

-Exactamente. Pero bueno, si por el camino aprendo algo, oye, eso que gano, que al fin y al cabo no tengo ninguna experiencia fuera de la facultad.

-¿Y qué tal la jefa entonces? ¿Y los compañeros? ¿Son buena gente?

-Mira, mi jefa a primera vista parece que tiene una pachorra y una empanada encima que no se aguanta. Pero una vez que la ves desenvolverse domina muchísimo no solo del departamento del que es la responsable sino de los demás, a pesar de que un poco de empanada si que tiene. Y sabe de informática, excel y demás bastante más que yo, a pesar de sus 45-50 años. Pero es un trozo de pan en el fondo, me resulta bastante maja. Los compañeros, -o mejor dicho compañeras, porque son todo chicas menos uno- son muy simpáticas también. Bueno, y alguno más conocido de vista de la facultad pero que no me saluda ni nada.

-Si bueno, pero ya sabes como es nuestra facultad. Eso era el pan de cada día. ¿Entonces estás a gusto? ¿Está bien el curro?

-Hombre... pues la verdad es que si me pagasen estaría muy bien. El trabajo no sé si podría llegar a clasificarlo de divertido, pero al menos entretenido si. Y ya sabes que a yo siempre quise trabajar en algo relacionado con la ciencia experimental. De vez en cuando me han contado que suelen ofrecer a la gente que está en prácticas un contrato -contratos cutres, de 4 meses, que se van renovando-, pero no quiero quedarme en la región, al menos a corto plazo. Claro que con la crisis, igual hay que agarrarse a lo que se pueda.




-¿Sabes? Últimamente me han vuelto las ganas de gritar con todas mis fuerzas. Es algo que quiero hacer alguna vez.

-¿Por qué? ¿Necesitas desahogarte por alguna razón o algo así?

-No, la verdad es que estoy muy bien. Pero no sé como explicarlo. Es como para demostrarme que me siento vivo... Ya sé que no me explico muy bien.

-Pues oye, estamos en la calle, así que ya sabes.

-Ya, pero aquí me da palo. Tendría que ser en el monte o algo así. En un espacio abierto.

-Pues vale...

9 comentarios:

Bruto dijo...

Pues yo esta semana he tenido que ir casi todos los días al campo, que últimamente me hace demasiada falta gritar y también me parece a mí que en la calle como que no es plan.

Anónimo dijo...

Pero esto... ¿no es el campo?
Pues grita... grita con todas tus fuerzas.

besos.
muchos.
envueltos.

Kichiaya dijo...

Ahora entiendo el título...

Pero oye, gritar en el monte no tiene ninguna emoción, lo que molaría es estar al principio de una cola y cuando la cajera te dijera lo que tienes q pagar ponerte a gritar, eso sí sería toda una maravilla.

Anónimo dijo...

MI nuevo despacho no tiene ventanas, tiene una claraboya en el techo y una parte del suelo es de cristal. Son 88 metros cuadrados. Trabajaremos dos personas. El mar lo tengo a 10 minutos andando.

Christian Ingebrethsen dijo...

Tiene que ser un puntazo ir por un centro comercial o una calle llena de gente y ponerse a gritar de repente jajajaja. Me alegro de que estés a gusto.

Besos

Saltinbanqui dijo...

A todo le llaman despacho.

:p

Potro dijo...

jajajaja niño que??? a gritar coñooo un saluditooo

Tarn dijo...

Potrooo, que en tu blog de chueca no se puede comentar -o a mí no me deja, por lo menos- a ver si te pasas a otro host! Bienvenido de nuevo!

Rem dijo...

Grita, grita; aunque no es comentario muy imaginativo ya que veo que todos nos hemos agarrado a esa pequeña parte del texto... ya se sabe que las últimas ideas siempre son las que mejor se quedan no?
A seguir así de bien ;)