martes, 21 de julio de 2009

Mitología en las estrellas

Desde el último examen mi vida se ha sumido en una tórrida rutina. Casi estoy deseando que se acabe el verano, para poder disfrutar de un clima más benigno. Habrá quien dirá que nos quejamos del frío en invierno y del calor en verano; que el caso es quejarse por algo. Pero yo siempre fui mucho más tolerante a las bajas temperaturas. Pese al calor de estas fechas, estoy planeando, como el año pasado cogerme la bici y recorrerme unos kilómetros. No obstante será algo bastante más modesto que el año pasado en el que recorrimos Francia Anne y yo. Esta vez recorreré la región con mi novio y Lo. De todas formas c'est pas gagné. Ambos son bastante sensibles al clima y tienen cierta renuencia a la lluvia; además las etapas deberán ser bastante más modestas en cuanto a kilómetros/día (bajo amenaza de "me cojo el tren y me vuelvo a casa"). El caso es que me he comprometido a que nos tumbaríamos de noche sobre la hierba a contemplar el firmamento, y les enseñaría las constelaciones y les hablaría un poco de la mitología contenida en ellas -así en plan romántico-. Así que he decidido hablar de las más visibles y fáciles de localizar por aquí. Empezando por la más conocida de todas, la Osa Mayor (o Gran Carro), cuyo origen sería Calisto.


Según ciertos autores, Calisto fue una ninfa de los bosques y una de las compañeras de la Diosa de la caza Artemis. Como seguidora de ella, se había consagrado a la virginidad, y se pasaba la vida en el monte, cazando, con el resto de sus compañeras. Zeus la vio y se enamoró de ella, pero Calisto rehuía de los hombres. Para seducirla, recurrió a una estratagema. Adoptó la figura de Artemis y se convirtió en su amante. Pasados unos meses, Artemis y sus compañeras decidieron bañarse en una fuente. Calisto hubo de desnudarse y su embarazo fue descubierto. Indignada, Artemis la echó y la condenó a errar por el bosque, privada de su hijo. Sin embargo, la ninfa no había llegado al límite de sus penas pues, una vez que Hera se enteró de la infidelidad de su marido la transformó en Osa. Un día que Arcas, siendo ya mayor, se fue a cazar al bosque se encontró con la osa, ignorando que era su madre, y la persiguió. Cuando estaba a punto de matarla, completando así la venganza de Hera, Zeus, sintiendo gran piedad de ellos, los llevó al cielo y los convirtió en constelaciones; a ella en la osa mayor y a él en su guardián, Boyero ( o según otra versión en la osa menor). Molesta por no haber podido completar su venganza, Hera le pidió a Poseidón que la Osa mayor no encontrara nunca el reposo marino. Por ello, desde las latitudes en las que se encontraban Grecia y Roma, la Osa mayor nunca llegaban a tocar el mar y permanecían siempre en el cielo. Otros mitos veían en el asterismo el árbol de las manzanas de oro del jardín de las hespérides y tres manzanas. Otras culturas interpretaron esas estrellas como un puchero, una hazada, un burócrata chino o un hipopótamo llevando un cocodrilo a caballito.


Algunas curiosidades:

- Las estrellas de la Osa mayor eran todas circumpolares en la Atenas del año 400 antes de la era común. Pero hoy, debido al fenómeno de la precesión de los equinoccios los pies de la Osa se ocultan bajo el horizonte en esas latitudes (y también en las de España), "mojando los pies" en el océano.

- Fijándose bien, la segunda estrella del "mango" tiene una compañera. En la antigüedad, se utilizaban estas dos estrellas como prueba para medir la agudeza visual.

- Otra nota curiosa es que se presenta la constelación como una osa con larga cola, cuando los osos tiene la cola pequeña (como los típicos perros cocker con la cola amputada). Algunos pueblos norteamericanos también vieron un oso, pero identificaron lo que serían las tres estrellas de la cola con tres oseznos que seguirían a la madre.



1 comentario:

Rem dijo...

Yo también soy de los que prefieren el frio al calor.
Lo de las curiosidades no lo sabía mira je, interesante la verdad.
Ese pueblo de Leon por el que vas a pasar, como se llama?

Besos Tarn ;)